Antes de empezar a hablar sobre lo que he aprendido y para
qué creo que me puede servir esta técnica de la RA en mi aula, me gustaría
comenzar comentando la parte menos “teórica” de este trabajo. Desde el primer
momento que supimos que había que hacer este trabajo ya estaba deseando que
llegase el momento de hacerlo porque me parecía una cosa tan nueva que no sabía
que era exactamente cómo iba a quedar, y eso hacía que tuviera más curiosidad
por lo que íbamos a hacer. Aunque no conocía de lo que se trataba la RA, desde
el primer momento me interesé por lo que se podía trabajar con ella y creo que
en parte esta es la razón por la que he tenido esta actitud tan positiva ante
este trabajo.
Lo más importante que he aprendido no ha sido el cómo hacer
el video, el montaje, la parte más técnica digamos, lo que más he aprendido ha
sido la cantidad de aplicaciones que puede tener para un aula de infantil,
tantas actividades que, si nos paramos a pensar un poco y nos esforzamos en
hacer cosas novedosas, podemos crear verdaderas maravillas. En este trabajo
solo hemos visto una pequeña aplicación que puede tener la RA, pero mientras se
me han ido ocurriendo millones de ideas para un futuro utilizar en mi aula.
Debemos ser conscientes que, como dice el refrán “quien algo quiere algo le cuesta”, pero es
la realidad. Hay muchas veces que queremos ser innovadores pero no parece que
hagamos nada por serlo, sin embargo podemos encontrar en la RA una ayuda para
trabajar en clase de manera más interactiva, más dinámica, entretenida…y que
los niños tengan ganas de aprender, que tengan intriga de ver con que se van a
encontrar al día siguiente, pero con la certeza de que se lo pasarán bien y
podrán hacer cosas nuevas.
Creo que en lo que he encontrado más dificultad ha sido a la
hora de pensar cómo representar el cuadro que elegimos. Tenía como
protagonistas unos osos y no sabíamos si iba a ser fácil o difícil encontrar
unos disfraces que por lo menos tuvieran algo de parecido, pero lo hicimos. No
nos resultó fácil pero lo intentamos y los encontramos. En un principio pensé
que lo que más trabajo llevaría era la grabación y el montaje del vídeo, pero
una vez que nos pusimos manos a la obra me di cuenta de que no, por eso creo
que muchos profesores rechazan trabajar con este tipo de herramientas, porque
piensan que es difícil su manejo sin haber, tan siquiera, intentar entenderlo y
sin haberse puesto a trabajar mano a mano con ello.
Por último, al principio de la reflexión he comentado que se
me habían ocurrido millones de aplicaciones de la RA en el aula de infantil, y
una de ellas es introducir nuevos conceptos, nuevos personajes, todo lo que
tengan que aprender pero en vez de contárselo nosotros que se lo cuente el
personaje mismo, que se presente él a los niños y que interactúe con ellos.
Creo que es una muy buena manera de que los niños se involucren en la clase.
Si queremos que los niños intenten hacer cosas nuevas y ser
creativos, ¿qué menos que primero lo seamos nosotros y no atrevamos a probar
nuevas herramientas para el aprendizaje?

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